Choele Choel - Un trabajador que se dedica a la clasificación de residuos para su reciclado tuvo el jueves la peor experiencia de su vida cuando se la cayó de las manos una bolsa y quedó al descubierto el cuerpo sin vida de un bebé que pudo haber sido un nonato en los últimos días de gestación y un recién nacido. Estaba envuelto con una frazada. La justicia no descarta que haya sido un homicidio.
El hombre, en estado de shock, llamó por teléfono al municipio y brindó confusamente los primeros datos. Minutos más tardjavascript:void(0)e llegó un inspector municipal, quien alertó a la policía. Los efectivos convocaron al fiscal de turno y poco después llegó también el Gabinete de Criminalística.
Según el primer parte médico, el bebé habría muerto por hipotermia, aunque también se observaron traumatismos en el pequeño cuerpo. La causa precisa de la muerte será determinada por la autopsia, ya que las lesiones pudieron haber sido consecuencia de la acción de la compactadora del camión recolector.
Eran cerca de las 18.30 del jueves. Los recicladores de residuos se aprestaban para separar los materiales del último camión del día. Uno de ellos levantó una caja que se desfondó y cayó pesadamente una bolsa de polietileno que al romperse, dejó a la luz su macabro contenido: un bebé muerto. Según se supo, hasta ese momento el cuerpo no presentaba aún lo que se conoce como "rigor mortis", lo que indicaría que se trataba de una muerte reciente.
Oficialmente se informó que se trataba de un nonato, de sexo femenino, de 3,5 kilos y de 53,50 centímetros, que se encontraba envuelto en una manta y una bolsa de polietileno gris.
Fuentes de la investigación dejaron trascender que la basura entre la que se encontraba el cuerpo había sido arrojada poco antes por el camión municipal que hace la recolección domiciliaria. La policía, por otra parte, explicó que "el médico policial dictaminó que la defunción se produjo por hipotermia y traumatismo".
Con datos iniciales los investigadores avanzaban en la investigación, circunscribiendo el sector donde podría estar la madre a la porción de la ciudad por donde hizo el recorrido el último recolector. Una vez establecido ese campo de acción, se individualizará a las mujeres embarazadas que viven o fueron vistas en las inmediaciones en las 24 horas previas al hallazgo. La información que puedan aportar el hospital y los centros privados de salud también podría ser clave.
"Esto es indudablemente un delito y hay que determinar cuántas personas participaron del mismo. Si la mujer abortó involuntariamente, bastaba con llamar a la ambulancia. Si la pequeña nació y la mataron luego, peor aún. Y si nació muerta en un domicilio particular, también se solucionaba llamando a la ambulancia. Pero el hecho de arrojarlo a la basura pondría en evidencia la intención de cometer el delito. También hay que ver si hay más de una persona, ya que la mujer en cuestión podría estar atravesando problemas de salud. El haber dado a luz o abortado fuera de un lugar adecuado, es peligrosísimo", opinó una fuente de la causa.
Fuente: Diario Río Negro
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